{"id":1335,"date":"2025-10-02T14:27:28","date_gmt":"2025-10-02T14:27:28","guid":{"rendered":"https:\/\/destinodestino.com\/?p=1335"},"modified":"2026-02-06T08:58:06","modified_gmt":"2026-02-06T08:58:06","slug":"entre-el-cuerpo-y-la-pantalla-pedagogias-del-club-reglas-deseo-y-escucha-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/destinodestino.com\/es\/ensayo\/entre-el-cuerpo-y-la-pantalla-pedagogias-del-club-reglas-deseo-y-escucha-2\/","title":{"rendered":"Entre el cuerpo y la pantalla: pedagog\u00edas del club \u2014 reglas, deseo y escucha"},"content":{"rendered":"<p>Este art\u00edculo surge despu\u00e9s de terminar la conversaci\u00f3n con Sergi. M\u00e1s tarde, al escuchar algunos de sus \u00faltimos edits, entre tracks y silencios se decantaron preguntas que no son solo personales, sino estructurales: <strong>\u00bfc\u00f3mo cambi\u00f3 nuestra manera de habitar los eventos?<\/strong> \u00bfQu\u00e9 se transform\u00f3 y qu\u00e9 se perdi\u00f3 en la experiencia compartida? <strong>\u00bfQu\u00e9 rol tienen los clubes en protegerla?<\/strong> \u00bfQu\u00e9 parte nos toca asumir al p\u00fablico para preservarla? \u00bfY qu\u00e9 lugar ocupa hoy lo gubernamental frente a la escena local?<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Pospandemia: de asistir a producir<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>El per\u00edodo pospandemia no solo reactiv\u00f3 la escena: <strong>reconfigur\u00f3 la forma en que la vivimos<\/strong>. Dos transformaciones sobresalen.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera es cultural: <strong>compartir en redes dej\u00f3 de ser un registro para convertirse en una b\u00fasqueda de pertenencia<\/strong>. La publicaci\u00f3n ya no certifica la presencia: la performa y la legitima. La segunda es perceptiva: <strong>el espectador dej\u00f3 de ser testigo para convertirse en productor<\/strong> de una experiencia que otros consumir\u00e1n en directo o en diferido. La noche se duplica: existe la pista, y existe su relato paralelo.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>La presencia partida y el \u201cespectador h\u00edbrido\u201d<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Ese doble movimiento genera una presencia dividida. El cuerpo est\u00e1 en la pista, pero parte de la atenci\u00f3n se fuga hacia la construcci\u00f3n del relato: qu\u00e9 encuadrar, cu\u00e1ndo subirlo y, muchas veces de forma inconsciente, a qui\u00e9n interpelar. En <em>Atenci\u00f3n trastornada<\/em>, Claire Bishop describe la emergencia de un <strong>espectador h\u00edbrido<\/strong> que oscila entre el aqu\u00ed y su proyecci\u00f3n mediada. El dispositivo, ya instalado como extensi\u00f3n cotidiana, reescribe el evento en tiempo real para una audiencia invisible que, sin estar, condiciona.<\/p>\n\n\n\n<p>La coreograf\u00eda cotidiana de esa divisi\u00f3n es conocida: <strong>escuchar, grabar, editar, subir, mirar reacciones<\/strong>. Sherry Turkle lo nombra con precisi\u00f3n desde hace a\u00f1os: <em>multi-lifing<\/em>. Su punto es inc\u00f3modo por simple: la hiperconexi\u00f3n puede simular proximidad mientras erosiona la presencia. El efecto en la pista no es menor. Cuando el espectador se coloca como <strong>arquitecto de la experiencia de otros<\/strong>, tiende a dise\u00f1ar el instante para la circulaci\u00f3n digital. As\u00ed, la vivencia se individualiza y se separa del rito compartido del baile. Lo colectivo se fragmenta en microexperiencias, consumibles por pantalla como piezas sueltas.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Prohibir no alcanza: el problema no es la norma, es el deseo<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Algunos clubes respondieron con pol\u00edticas anticelular: prohibiciones, stickers para cubrir c\u00e1maras. Funcionan como gesto defensivo, pero rara vez transforman h\u00e1bitos por s\u00ed solas. <strong>Prohibir sin formar criterio<\/strong> corta la acci\u00f3n, pero no interroga el deseo que la sostiene.<\/p>\n\n\n\n<p>La pregunta, entonces, no es solo si debe haber reglas, sino <strong>c\u00f3mo se sostienen<\/strong>. \u00bfTiene sentido hablar de normas sin preguntarnos qui\u00e9n las explica y qui\u00e9n las encarna? \u00bfEs rol de los espacios educar, o del p\u00fablico asumir su responsabilidad como coautor de la atm\u00f3sfera? \u00bfPodemos construir, entre todos, un pacto de atenci\u00f3n que valga la pena?<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>La pista como vitrina: el triunfo de la imagen<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Este desplazamiento ya no es exclusividad de la escena masiva. Tambi\u00e9n en clubes de menor escala, la experiencia empieza a orbitar lo visual: presupuestos volcados a luces, escenograf\u00edas y \u201cexperiencias de barra\u201d. El problema no es el cuidado est\u00e9tico, sino el orden de prioridades. En demasiados casos, lo visual opera como criterio rector y relega lo que en una rave importa de verdad: <strong>el sonido<\/strong> y la abstracci\u00f3n de lo real que solo la escucha inmersiva puede abrir.<\/p>\n\n\n\n<p>Las plataformas empujan en esa direcci\u00f3n con una l\u00f3gica implacable: captura r\u00e1pida, atenci\u00f3n m\u00ednima, circulaci\u00f3n constante. En ese r\u00e9gimen, <strong>el sonido pierde centralidad<\/strong> porque no \u201ctraduce\u201d igual de r\u00e1pido. La econom\u00eda de la imagen vive su apogeo y la pista, a veces, termina funcionando como set de contenido.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Volver al sonido: por qu\u00e9 importan propuestas como Rostro<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Por eso importan propuestas como Rostro, que intentan reorientar la atenci\u00f3n hacia valores que hoy parecen \u201cviejos\u201d solo porque no son f\u00e1cilmente monetizables en reels. DVS1 lo dijo hace a\u00f1os con una frase que sigue vigente: <strong>el sonido deber\u00eda ser el headliner<\/strong>. En esa misma l\u00ednea, algunos clubes ensayan noches sin line-up, apostando a que el p\u00fablico asista por el rito compartido del baile y no por el cartel.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero esa apuesta, si queda solo en formato, corre el riesgo de ser parcial. Sin promoci\u00f3n y pedagog\u00eda, sin explicar por qu\u00e9 importan el espacio y el cuidado de la escucha, el gesto se vuelve una consigna que no cristaliza en conciencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Ah\u00ed aparece otra pregunta de fondo: <strong>\u00bflos clubes reconocen su rol cultural?<\/strong> \u00bfAsumen que, m\u00e1s all\u00e1 del entretenimiento, son espacios de formaci\u00f3n sensible, de concentraci\u00f3n, de comunidad? Y, si lo asumen, \u00bfact\u00faan en consecuencia?<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Pol\u00edtica nocturna: cuando la cultura necesita marco<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>La toma de conciencia de los espacios no completa la ecuaci\u00f3n sin un marco que acompa\u00f1e. El desarrollo de proyectos como Rostro, por ejemplo, dependi\u00f3 de algo b\u00e1sico: <strong>recursos accesibles<\/strong>. Sin capital ni experiencia previa, acceder a maquinaria y espacios de trabajo puede ser la condici\u00f3n para que emerja cultura. \u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda si esas pol\u00edticas fueran norma y no excepci\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p>A menudo, a la falta de recursos se suma un problema pol\u00edtico: la dificultad para reconocer que la escena independiente es un generador real de cultura y, muchas veces, un espacio de representaci\u00f3n de minor\u00edas. En Barcelona, donde la oferta tiende a lo comercial, la presi\u00f3n por gestionar el turismo suele traducirse en controles estrictos de licencias y horarios. Las quejas vecinales han forzado cierres recientes de lugares clave, como Buena Onda Social Club. \u201cEs un muro con el que se topan pr\u00e1cticamente todos los colectivos\u201d, dice Sergi. \u201cEs muy triste que haya cerrado Buena Onda: ha estado del lado de la cultura much\u00edsimo tiempo. Y no solo de m\u00fasica electr\u00f3nica, sino de cultura art\u00edstica\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Para enmarcar este giro, resulta \u00fatil la tipolog\u00eda de Andreina Seijas y Juan Pablo Gelders: la gobernanza de la noche se juega en tres frentes complementarios. <strong>Hardware<\/strong> (infraestructura y servicios: insonorizaci\u00f3n, movilidad, sanitarios). <strong>Software normativo<\/strong> (licencias, horarios, marcos de convivencia). Y <strong>mediaci\u00f3n<\/strong> (protocolos y mesas estables entre escena, vecindario y administraci\u00f3n).<\/p>\n\n\n\n<p>En ese ecosistema gana centralidad la figura del <strong>night mayor<\/strong> (o night czar\/oficina de noche), un actor bisagra que opera en esos tres planos. Donde ese andamiaje existe, la pol\u00edtica p\u00fablica puede pasar de castigar a acompa\u00f1ar. Y las small venues, las m\u00e1s expuestas al ruido, a licencias vol\u00e1tiles y a la presi\u00f3n vecinal, ganan margen para sobrevivir, profesionalizarse y aportar valor cultural sin perder escala.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Un mapa desigual, una conclusi\u00f3n clara<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>El panorama global es un mosaico desigual, pero el mensaje de fondo es n\u00edtido: <strong>cuando existen marcos estables, urban\u00edsticos, culturales y de mediaci\u00f3n, la escena independiente no solo sobrevive, aporta de manera significativa<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c1msterdam combin\u00f3 licencias 24 h con planes de convivencia y una figura de mediaci\u00f3n. Londres sum\u00f3 Night Czar, Agent of Change y una Culture at Risk Office que protege salas ante nuevos desarrollos. Berl\u00edn articul\u00f3 Clubcommission, fondos de insonorizaci\u00f3n y el reciente reconocimiento del techno como patrimonio cultural inmaterial a nivel nacional. Nueva York cre\u00f3 la Office of Nightlife para destrabar licencias y abrir mesas interagenciales. S\u00eddney dej\u00f3 una lecci\u00f3n inversa: lockouts punitivos y cierres masivos. En Am\u00e9rica Latina aparecen figuras y manifiestos, pero con marcos m\u00e1s fr\u00e1giles y discontinuos.<\/p>\n\n\n\n<p>La pregunta final no es ret\u00f3rica: <strong>\u00bfqu\u00e9 ocurrir\u00eda si estas herramientas se adaptaran a otros contextos?<\/strong> \u00bfY si el apoyo gubernamental dejara de penalizar lo peque\u00f1o para empezar a cultivarlo?<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Fuentes y lecturas (bibliograf\u00eda orientativa)<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Bishop, Claire. <em>Atenci\u00f3n trastornada (Disordered Attention).<\/em> 2024.<\/p>\n\n\n\n<p>Turkle, Sherry. <em>Alone Together: Why We Expect More from Technology and Less from Each Other.<\/em> Basic Books, 2011.<\/p>\n\n\n\n<p>Seijas, Andreina &amp; Gelders, Juan Pablo. \u201cGoverning the night-time city: The rise of night mayors.\u201d <em>Urban Studies<\/em> 58(2), 2021.<\/p>\n\n\n\n<p>Broer, J.; van der West, R.; Flight, S. <em>Evaluatie Pilot Gastvrij en Veilig Rembrandt- en Thorbeckeplein.<\/em> Gemeente Amsterdam, 2018.<\/p>\n\n\n\n<p>Gemeente Amsterdam. <em>Nachtvisie Amsterdam.<\/em> 2021.<\/p>\n\n\n\n<p>Greater London Authority. <em>The London Plan<\/em> (Policy D13, Agent of Change) y recursos de Night Czar \/ Culture at Risk Office. 2016\u20132021.<\/p>\n\n\n\n<p>Deutscher Bundestag. Reconocimiento de clubes como <em>Kulturst\u00e4tten<\/em> en normativa urban\u00edstica. 2021.<\/p>\n\n\n\n<p>Deutsche UNESCO-Kommission. \u201cTechno-Kultur in Berlin\u201d en el Inventario Nacional de Patrimonio Cultural Inmaterial. 2024.<\/p>\n\n\n\n<p>City of New York, Mayor\u2019s Office of Media &amp; Entertainment. Office of Nightlife e Int. No. 1688-A (2017\u20132018).<\/p>\n\n\n\n<p>Taylor, A. \u201c\u2018What the hell is going on in Sydney?\u2019 176 venues disappear.\u201d <em>The Sydney Morning Herald<\/em>, 2018.<\/p>\n\n\n\n<p>Manifestos y marcos latinoamericanos: <em>Night Manifesto<\/em> (Colaboratorio, 2014); <em>NIX Manifiesto Din\u00e1micas Nocturnas<\/em> (Madrid, 2017); Seijas, A. <em>A Manifesto for Nocturnal Cities in Latin America<\/em> (Sound Diplomacy, 2019).<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este art\u00edculo surge despu\u00e9s de terminar la conversaci\u00f3n con Sergi. M\u00e1s tarde, al escuchar algunos de sus \u00faltimos edits, entre tracks y silencios se decantaron preguntas que no son solo personales, sino estructurales: \u00bfc\u00f3mo cambi\u00f3 nuestra manera de habitar los eventos? \u00bfQu\u00e9 se transform\u00f3 y qu\u00e9 se perdi\u00f3 en la experiencia compartida? \u00bfQu\u00e9 rol tienen [&hellip;]<\/p>","protected":false},"author":2,"featured_media":1377,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[22],"tags":[],"class_list":["post-1335","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ensayo"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/destinodestino.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1335","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/destinodestino.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/destinodestino.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/destinodestino.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/destinodestino.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1335"}],"version-history":[{"count":15,"href":"https:\/\/destinodestino.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1335\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1427,"href":"https:\/\/destinodestino.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1335\/revisions\/1427"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/destinodestino.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1377"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/destinodestino.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1335"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/destinodestino.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1335"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/destinodestino.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1335"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}